lunes, 14 de septiembre de 2009

El Contrato de trabajo

CONCEPTO

El articulo 1.1 del Estatuto de los Trabajadores de 24/Marzo/1995 define al contrato de trabajo como aquel que liga al trabajador que voluntariamente presta sus servicios retribuidos por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona física o jurídica denominada empleador o empresario.

Estamos, pues, ante un contrato consensual (se perfecciona por el mero consentimiento de las partes), bilateral (produce efectos para ambas partes), oneroso (genera obligaciones para ambos contratantes), conmutativo ( se entiende que las prestaciones son iguales), de tracto sucesivo (desarrolla sus efectos a lo largo del tiempo) y personalísimo o celebrado en atención a las características personales de los contratantes, es decir, "intuitu personae".

El contrato de trabajo, se diferencia del arrendamiento de servicios civil por la nota de la dependencia o subordinación del trabajador respecto del empresario, ya que ésta no se da en el arrendamiento de servicios. También se diferencia del contrato de obra o de empresa, regulado igualmente en el Código Civil, por el hecho de que lo que se contrata es un servicio, una actividad y no un resultado como ocurre en el contrato de obra.

Dentro de los elementos del contrato laboral destacan el objeto, la forma y los sujetos. E1 objeto lo constituyen el trabajo que presta el empleado y la remuneración que abona el empresario. En cuanto a la forma, el articulo 8.1 del Estatuto de los Trabajadores dice que el contrato de trabajo se podrá celebrar por escrito o de palabra. Se presumirá existente entre todo el que presta un servicio por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otro y el que lo recibe a cambio de una retribución a aquél.

Con relación a los elementos del contrato, hay que citar el Real Decreto 1659/1998, de 24 de Julio, por el que se desarrolla el artículo 8, apartado 5, del Estatuto de los Trabajadores en materia de información al trabajador sobre los elementos esenciales del contrato de trabajo.

El citado reglamento se aplica a las relaciones laborales reguladas por el Estatuto de los Trabajadores, cuya duración sea superior a cuatro semanas, con exclusión de las relaciones laborales especiales del servicio del hogar familiar, y de los penados en instituciones penitenciarias.

El deber de información del empresario consiste en suministrar, en el plazo de dos meses a contar desde la fecha de comienzo de la relación laboral, por escrito al trabajador los datos suficientes acerca de los elementos esenciales del contrato de trabajo y las principales condiciones de ejecución de la prestación laboral.

Para determinar si estamos ante un contrato laboral, la Jurisprudencia entiende que son indicios relevantes la prestación de servicios en el centro de trabajo, la sumisión a una jornada o la existencia de una remuneración fija.

Continua diciendo el artículo 8.1 del E.T. que deben constar por escrito los contratos de trabajo cuando así lo establezca la ley. De no observarse esta exigencia, el contrato de trabajo se presumirá celebrado a jornada completa y por tiempo indefinido, salvo que se acredite la naturaleza temporal o el carácter a tiempo parcial de los servicios que preste el trabajador.

TRABAJADOR Y EMPRESARIO COMO SUJETOS DEL CONTRATO DE TRABAJO.

Si hemos definido al contrato de trabajo como aquel que liga al trabajador que voluntariamente presta sus servicios retribuidos por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona física, o incluso comunidad de bienes, denominada empleador o empresario, se hace, pues, necesario definir a ambos sujetos.

El trabajador es una persona física y capacitada para celebrar un contrato de trabajo asumiendo las obligaciones derivadas del mismo, principalmente la de realizar la prestación laboral, y disfrutando de los derechos que surjan, en particular, el de recibir el salario.

Al decir que el trabajador ha de ser una persona capacitada, se quiere significar que pueden contratar laboralmente:

- Quienes tengan plena capacidad de obrar conforme al Código Civil, es decir, quienes tengan cumplidos los 18 años de edad y no estén incursos en alguna de las causas de incapacitación que establezca la ley (artículo 200 del Código Civil).

- Quienes sean menores de 18 años pero mayores de 16 si viven de forma independiente pero con el consentimiento de sus padres o tutores o con la autorización de la persona o institución que los tenga a su cargo.

- Los extranjeros, según lo dispuesto en la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de Enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros y su integración social.

Por lo demás, se establecen ciertas prohibiciones para trabajar bien de modo absoluto para los menores de 16 años, salvo excepcionalmente y con ciertos requisitos, para espectáculos públicos, y de modo relativo para los menores de 18 años y los mayores de 16, en ciertos trabajos como los nocturnos.

En cuanto al empresario, se puede definir como la persona física o jurídica o comunidad de bienes por cuya cuenta ajena y bajo cuya dirección, presta el trabajador sus servicios y por ello queda obligado a la remuneración de los mismos. En cuanto a su capacidad vendrá determinada no por el Derecho Laboral, sino por el Derecho Civil o el Mercantil.

Respecto de las clases de empresarios, los criterios establecidos para su clasificación son estos:

-La actividad que realizan: empresario agrícola, ganadero, industrial, mercantil o de servicios.

-E1 número de trabajadores a su cargo y el volumen de su actividad: empresario pequeño (menos de 10 trabajadores), mediano (entre 10 y 50) y gran empresario (más de 50).

- La nacionalidad: español o extranjero.

- La continuidad: profesional o habitual y ocasional o eventual.

- La naturaleza jurídica: persona física, persona jurídica, tanto de Derecho publico como de Derecho privado y comunidad de bienes.

Cuando el empresario es una persona jurídica, ésta puede ser pública o privada. Por tanto, el Estado y las demás personas jurídicas publicas cuentan entre su personal, el personal sujeto al Derecho Laboral, junto con el que es contratado conforme al Derecho Administrativo (funcionarios, principalmente). E1 Tribunal Supremo ha entendido que cuando la Administración actúa como empresario, queda sujeta al Derecho Laboral, si bien se reconoce la aplicación de ciertas normas especiales que derivan de los principios de igualdad, mérito y capacidad para el acceso al empleo publico.

RELACIONES DE TRABAJO DE CARACTER ESPECIAL.

Junto a la relación laboral ordinaria, existen diversas relaciones de trabajo especiales (artículo 2 del Estatuto de los Trabajadores), que se regirán por su propia normativa especial, pero que en cualquier caso, deben respetarse en ellas los derechos básicos reconocidos por la Constitución.

Dichas relaciones son:

a) La del personal de alta dirección no excluido de la relación de trabajo. Este supuesto se diferencia claramente de la actividad que se limita pura y simplemente al mero desempeño del cargo de consejero o miembro de los órganos de administración de las empresas que revistan la forma jurídica de sociedad (anónima, limitada, colectiva o comanditaria) y siempre que la actividad en la empresa solo comporte la realización de cometidos inherentes a tal cargo. Esta actividad descrita esta excluida de la relación de trabajo y la veremos en el siguiente epígrafe. En cambio, la relación del personal de alta dirección se considera como relación laboral, si bien que especial.

b) La de los penados en instituciones penitenciarias.

c) La del servicio de hogar familiar.

d) La de deportistas profesionales.

e) La de los artistas en espectáculos públicos.

f) La de los trabajadores minusválidos en centros especiales de empleo. Aquí debe citarse el Real Decreto 427/1999, de 12 de Marzo por el que se modifica el Real Decreto 1368/85, de 17 de Julio, por el que se regula la relación laboral de carácter especial de minusválidos que trabajan en centros especiales de empleo.

g) La de los estibadores portuarios que presten sus servicios a través de sociedades estatales o autonómicas.

h) La de las personas que intervienen en operaciones mercantiles por cuenta de uno o más empresarios sin asumir el riesgo y ventura de aquéllas, ya que si asumieran dicho riesgo y ventura, quedarían excluidos de toda relación laboral y su regulación vendría dada por el contrato de agencia, como ahora veremos en el siguiente epígrafe.

i) Cualquier otro trabajo que sea expresamente declarado por Ley como una relación laboral de carácter especial.

SUJETOS EXCLUIDOS DE LA RELACION LABORAL

E1 artículo 1.3 del Estatuto de los Trabajadores enumera los siguientes supuestos:

1. La relación de servicios de los funcionarios públicos, que se regula por el Estatuto de la Función, así como la relación del personal al servicio del Estado, las Corporaciones Locales y las entidades publicas autónomas, siempre que dicha relación se regule por normas administrativas o estatutarias.

2. Las prestaciones personales obligatorias, pues el contrato de trabajo se caracteriza por la nota de la voluntariedad, de la libertad.

3. La actividad que se limita pura y simplemente al mero desempeño del cargo de consejero o miembro de los órganos de administración de las empresas que revistan la forma jurídica de sociedad, y siempre que su actividad solo comporte la realización de cometidos inherentes a tal cargo.

El  problema se plantea cuando el personal de alta dirección puede ejercer también esta actividad. Sin embargo, la Jurisprudencia del Tribunal Supremo ha señalado que dicho personal de alta dirección, en caso de ejercer tales funciones, lo haría por delegación, es decir, las recibiría del órgano de administración de la sociedad. Por tanto, queda clara la diferencia entre los consejeros o administradores de la empresa y el personal de alta dirección: en los primeros no se da la nota de la ajeneidad que es propia de la relación de trabajo y que sí concurre en el personal de alta dirección, que como hemos visto en el anterior epígrafe constituye un supuesto de relación laboral de carácter especial .

4. Los trabajos realizados a título de amistad, benevolencia o buena vecindad, pues no concurre la nota de la remuneración.

5. Los trabajos familiares, salvo que se demuestre la condición de asalariados de quienes los llevan a cabo. A este respecto, son familiares siempre que convivan con el empresario, el cónyuge, los descendientes, ascendientes y demás parientes por consanguinidad o afinidad, hasta el segundo grado inclusive y, en su caso, por adopción.

6. La actividad de las personas que intervengan en operaciones mercantiles por cuenta de uno o más empresarios, siempre que queden personalmente obligados a responder del buen fin de la operación asumiendo el riesgo y ventura de la misma. Esta actividad se regulara por las normas del contrato de agencia (Ley de 27/Abril/1992). Este supuesto es distinto a aquél en el que no se asume el riesgo y ventura de las operaciones que se realicen y que constituye una relación laboral especial, según vimos antes.

7. En general, todo trabajo que se efectúe en desarrollo de una relación distinta de la que se define en el apartado 1 del articulo 1 del E.T.

También se entiende excluida del ámbito laboral la actividad de las personas prestadoras del servicio de transporte al amparo de autorizaciones administrativas de las que sean titulares, realizada mediante el correspondiente precio, con vehículos comerciales de servicio publico cuya propiedad o poder directo de disposición ostenten.

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